¿Cuáles son las causas de la parálisis facial?
Giovana Femat Roldán 7 de agosto de 2024 Padecimientos

La parálisis facial es una condición médica que implica la pérdida de movimiento voluntario en los músculos de la cara, generalmente en un solo lado. Esta condición puede ser temporal o permanente, y sus causas son diversas.
Entender las causas de la parálisis facial es crucial para un diagnóstico adecuado y un tratamiento eficaz.
Parálisis de Bell
La parálisis de Bell es la causa más común de parálisis facial. Esta condición se presenta de manera repentina y afecta principalmente a un solo lado de la cara. La causa exacta de la parálisis de Bell no se conoce, pero se cree que está relacionada con la inflamación y el hinchazón del nervio facial (nervio craneal VII), posiblemente debido a una infección viral. Virus como el herpes simple, que causa el herpes labial, y el virus del herpes zóster, responsable de la culebrilla, se han asociado con esta condición. Los síntomas suelen mejorar con el tiempo, y muchos pacientes recuperan la función facial completa o parcial en unos meses.
Infecciones
Las infecciones pueden causar inflamación del nervio facial, llevando a la parálisis. Algunas de las infecciones más comunes que pueden causar parálisis facial incluyen:
- Enfermedad de Lyme: Causada por la bacteria Borrelia burgdorferi, transmitida por la picadura de una garrapata, puede llevar a la parálisis facial si no se trata adecuadamente.
- VIH/SIDA: En algunas ocasiones, el VIH puede causar inflamación y daño a los nervios faciales.
Traumatismos
Los traumatismos o lesiones en la cabeza o el rostro pueden dañar el nervio facial, resultando en parálisis facial. Estos traumatismos pueden ocurrir debido a accidentes de tráfico, caídas, deportes de contacto o agresiones físicas.
Las fracturas del cráneo, especialmente aquellas que afectan la base del cráneo, también pueden dañar el nervio facial. Además, las cirugías en el área del oído o la base del cráneo pueden causar daño accidental al nervio facial.
Tumores
Los tumores que crecen cerca del nervio facial pueden presionarlo y causar parálisis. Estos tumores pueden ser benignos o malignos y pueden incluir:
- Neuromas acústicos: Tumores benignos que crecen en el nervio vestibulococlear, cerca del nervio facial.
- Tumores parotídeos: Crecen en la glándula parótida, que se encuentra cerca del nervio facial.
- Carcinoma basocelular y carcinoma escamoso: Cánceres de piel que pueden invadir estructuras faciales profundas.
- Meningiomas: Tumores que crecen en las membranas que rodean el cerebro y la médula espinal.
- Metástasis: Tumores malignos que se han diseminado a la región facial desde otras partes del cuerpo.
Accidentes cerebrovasculares (ACV)
Un accidente cerebrovascular (ACV) puede causar parálisis facial al interrumpir el suministro de sangre al cerebro, lo que puede dañar las áreas que controlan los músculos faciales. Dependiendo del área afectada y la gravedad del ACV, la parálisis facial puede ser temporal o permanente. Los ACV que afectan el tronco encefálico son más propensos a causar parálisis facial.
Enfermedades autoinmunes
Algunas enfermedades autoinmunes pueden llevar a la parálisis facial al atacar el sistema nervioso. Ejemplos de estas enfermedades incluyen:
- Síndrome de Guillain-Barré: Una condición en la que el sistema inmunológico ataca los nervios periféricos, incluyendo el nervio facial.
- Sarcoidosis: Una enfermedad inflamatoria que puede afectar varios órganos, incluidos los nervios faciales.
- Esclerosis múltiple: Una enfermedad en la que el sistema inmunológico ataca la mielina, la capa protectora de los nervios, lo que puede afectar el nervio facial.

Otras causas
Existen otras causas menos comunes de parálisis facial, entre las que se incluyen:
- Diabetes: Puede causar daño a los nervios, incluyendo el nervio facial.
- Síndrome de Melkersson-Rosenthal: Un trastorno raro caracterizado por parálisis facial recurrente, hinchazón del rostro y labios, y lengua fisurada.
- Exposición a toxinas: Sustancias tóxicas como el plomo o el mercurio pueden causar daño a los nervios, incluyendo el nervio facial.
- Deficiencias nutricionales: La falta de ciertas vitaminas, como la vitamina B12, puede afectar la salud del nervio facial.
¿Cómo se realiza el diagnóstico de una parálisis facial?
El diagnóstico de la parálisis facial generalmente incluye un examen físico y una revisión detallada de la historia médica del paciente. Se pueden realizar pruebas adicionales, como resonancias magnéticas (RM) o tomografías computarizadas (TC), para identificar la causa subyacente de la parálisis. Las pruebas de conducción nerviosa y electromiografía (EMG) pueden ayudar a evaluar la función del nervio facial.
¿Existe tratamiento para la parálisis facial?
El tratamiento de la parálisis facial depende de la causa subyacente. En el caso de la parálisis de Bell, el tratamiento puede incluir corticosteroides para reducir la inflamación, medicamentos antivirales, y terapia física para mantener la movilidad facial. Para las parálisis faciales causadas por infecciones, se pueden administrar antibióticos o antivirales. Las lesiones traumáticas pueden requerir cirugía para reparar el nervio facial, mientras que los tumores pueden necesitar intervención quirúrgica, radioterapia o quimioterapia.
Síntomas comunes de parálisis facial
La parálisis facial se caracteriza por la pérdida de movimiento voluntario en los músculos de un lado de la cara. Los síntomas comunes incluyen:
- Debilidad o parálisis en un lado de la cara: Dificultad para mover la boca, los párpados o las cejas.
- Asimetría facial: Un lado de la cara puede parecer caído.
- Dificultad para cerrar el ojo: El párpado puede no cerrarse completamente.
- Pérdida de expresión facial: Incapacidad para sonreír o fruncir el ceño en el lado afectado.
- Alteraciones en el habla y la masticación: Dificultad para articular palabras y masticar alimentos.
- Cambios en la sensibilidad: Puede haber pérdida de sensibilidad o una sensación anormal en el lado afectado.
- Lagrimeo o salivación excesiva: Debido a la incapacidad de controlar estos músculos.
Estos síntomas pueden variar en intensidad y aparecer de manera súbita. Es fundamental buscar atención médica temprana para un diagnóstico y tratamiento adecuados.
