Agendar Cita

Cuándo consultar a un neurólogo por parálisis facial

Giovana Femat Roldán 8 de febrero de 2025 Padecimientos

Cuándo consultar a un neurólogo por parálisis facial

El séptimo par craneal (nervio facial) es fundamental en el cuerpo humano, ya que desempeña varias funciones importantes. Este nervio controla los músculos de la cara involucrados en expresiones como sonreír, parpadear, comer y hablar. Además, transmite las sensaciones gustativas de los dos tercios anteriores de la lengua y regula la secreción de las glándulas lagrimales, entre otras funciones.

¿Qué es la parálisis facial?

La parálisis facial es un trastorno agudo que afecta el nervio facial, provocando debilidad en los músculos de la cara. Esto da lugar a asimetría facial y dificultad para realizar movimientos como levantar las cejas o sonreír. Es una condición común que afecta tanto a hombres como a mujeres, y se estima que hay 23 nuevos casos por cada 100,000 personas al año. Aproximadamente el 30% de las personas afectadas por parálisis facial pueden quedar con algunas secuelas.

Causas

La parálisis facial puede originarse por diversas condiciones médicas, como infecciones, traumatismos, tumores y problemas autoinmunes. Las dos causas principales son:

  • Infecciones (80% de los casos):

La mayoría de los casos de parálisis facial se deben al virus del herpes tipo I, relacionado con la parálisis de Bell o parálisis facial idiopática. Aunque su origen exacto no está claro, se cree que este virus juega un papel importante. Otras infecciones que pueden afectar al nervio facial incluyen sífilis, síndrome de Ramsay Hunt, brucelosis, lepra, tuberculosis y enfermedad de Lyme.

  • Traumatismos (10% de los casos):

Esto incluye heridas cortantes en la cara, cirugías faciales o fracturas del cráneo.

Síntomas

Los síntomas de la parálisis facial varían de persona a persona y pueden ser desde leves hasta graves. Entre los más comunes se encuentran:

  • Dificultad para mover los músculos de un lado de la cara.
  • Asimetría facial.
  • Problemas para realizar expresiones faciales.
  • Dificultad para comer o beber.
  • Dificultad para cerrar un ojo.
  • Dificultad para controlar la saliva.
  • Alteraciones en el sentido del gusto.
  • Lagrimeo de un ojo.

La mayoría de los casos no requieren estudios adicionales, pero en ocasiones se pueden realizar pruebas complementarias como:

  • Resonancia magnética cerebral para descartar tumores o lesiones cerebrales.
  • Estudio de velocidades de conducción nerviosa, que evalúa el grado de daño al nervio facial, su ubicación y las posibilidades de recuperación. Esta prueba es crucial para el tratamiento y seguimiento de la parálisis facial.

Tratamiento

El tratamiento para la parálisis facial varía según la causa subyacente y la gravedad de la condición. Sin embargo, el objetivo principal es aliviar los síntomas, mejorar la función facial y prevenir complicaciones a largo plazo.

En el caso específico de la parálisis de Bell, el tratamiento farmacológico incluye corticoides (esteroides), que ayudan a reducir la inflamación del nervio facial, promoviendo una recuperación más rápida. Si se sospecha que el origen es viral, como el caso del virus del herpes, se pueden prescribir medicamentos antivirales para atacar la infección.

Además del tratamiento farmacológico, la rehabilitación facial juega un papel crucial en la recuperación. La fisioterapia facial incluye una serie de ejercicios diseñados para estimular los músculos de la cara y ayudar a restablecer la movilidad y la simetría facial. Estos ejercicios, realizados bajo la supervisión de un profesional, son fundamentales para evitar complicaciones.

En algunos casos, dependiendo de la causa y la severidad de la parálisis, el tratamiento puede incluir otras opciones, como la protección ocular y, en situaciones más complejas, intervenciones quirúrgicas o terapias específicas. 

Complicaciones

Si no se trata adecuadamente, la parálisis facial puede dar lugar a complicaciones como la sincinesia, que se presenta en hasta un 21,3% de los pacientes. La sincinesia consiste en movimientos involuntarios de ciertos músculos faciales cuando se intenta mover otros. Por ejemplo, al intentar sonreír, puede cerrarse un ojo involuntariamente o moverse otra parte de la cara sin quererlo.

¿Cuándo consultar a un neurólogo?

Es importante consultar a un neurólogo en los siguientes casos:

  • Parálisis facial repentina:

Aunque la parálisis de Bell es común y suele mejorar por sí sola, un neurólogo puede asegurarse de que no haya una causa más grave.

  • Dificultad para hablar o tragar:

Si hay problemas para hablar o tragar, esto podría indicar que la parálisis afecta no solo los músculos faciales, sino también otras funciones importantes.

  • Parálisis facial acompañada de otros síntomas:

Dolor de cabeza severo, mareos, debilidad en otras partes del cuerpo, visión borrosa o dificultad para caminar o hablar, es esencial consultar a un especialista.

  • Parálisis facial persistente:

Si la parálisis no mejora en las primeras semanas o si los síntomas empeoran.

  • Parálisis facial bilateral:

Si la parálisis afecta ambos lados de la cara, es importante consultar a un neurólogo.

  • Síntomas neurológicos adicionales:

Si experimentas debilidad, adormecimiento o alteraciones sensoriales en otras áreas del cuerpo, se debe buscar atención médica de inmediato.