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Un lado de mi cara no se mueve al sonreír o hablar

Giovana Femat Roldán 7 de octubre de 2024 Padecimientos

Un lado de mi cara no se mueve al sonreír o hablar

Una alteración en la movilidad de la cara es una disfunción que puede tener origen en el SNC o afectar al nervio facial en cualquier punto a lo largo de su trayecto, desde el tronco cerebral hasta la musculatura facial.

El nervio facial, como cualquier nervio motor de nuestra economía, va a ver afectada su funcionalidad cuando se lesiona. La alteración de esta funcionalidad dependerá fundamentalmente del tipo de lesión, de su magnitud y de la duración de esta.

¿Qué produce la alteración de la movilidad en la cara?

Dada la gran variedad de patologías que pueden causar parálisis facial detallaremos las más relevantes clínicamente. 

  • Parálisis de Bell 
  • Síndrome de Ramsay Hunt 
  • Parálisis facial por procesos infecciosos óticos 
  • Enfermedad de Lyme 
  • Parálisis facial traumática 
  • Parálisis facial tumoral 
  • Síndrome de Melkerson Rosenthal 
  • Parálisis facial congénita 
  • Otras causas

La más frecuente es:

Parálisis de Bell

Representa aproximadamente el 65-75% de todas las parálisis faciales. La parálisis facial de Bell, o parálisis facial «a frigore», es una entidad nosológica que agrupa por definición a un conjunto de parálisis faciales periféricas sin causa evidente.

Existe evidencia consistente en estudios clínicos, histológicos y moleculares que la parálisis de Bell tendría un origen viral, probablemente Herpes simple, pero la etiología viral no explica todos los casos de Parálisis de Bell. También se ha relacionado esta entidad con desórdenes genéticos, autoinmunes y vasomotores. El cuadro clínico se caracteriza por unos pródromos de características virales en el 60% de los pacientes. Estos pródromos se acompañan de otalgia, entumecimiento facial, trastornos del gusto y disminución de la sensibilidad lingual. Típicamente el paciente describe la instauración brusca de una paresia progresiva que resulta en parálisis entre 1 y 5 días después.

En cuanto a la evolución de la parálisis, aproximadamente el 85% de los pacientes comienza a demostrar algún grado de recuperación de la función facial a las 3 semanas de establecida la parálisis, y van a tener una función normal o cercana a la normal al año de seguimiento. El 15% restante no va a mostrar ninguna mejoría hasta los 3 meses, y quedan con una debilidad residual unilateral y sin quinesias deformantes o contracturas. Mientras más tiempo se tarde en recuperar la función facial, más probabilidades de que se desarrollen secuelas o fallos en la regeneración nerviosa.

Síndrome de Ramsay Hunt

Es una parálisis facial periférica que se presenta en el contexto de una polineuropatía causada por el virus del Herpes Zoster.

Clínicamente se caracteriza por erupción vesicular auricular, parálisis facial y pérdida de audición asociada o no, a un cuadro vertiginoso periférico. La enfermedad puede afectar también otros nervios craneales como el V, IX y XII. La erupción vesicular es característica y puede aparecer en el canal y en el pabellón auricular, también pueden aparecer vesículas en la mucosa del paladar y los dos tercios anteriores de la lengua. La parálisis facial es en general rápidamente progresiva en 1-2 días. 

Tumores

Corresponden, como causa, a un 5% de todas las disfunciones del nervio facial. La mayoría de las publicaciones clasifican la patología tumoral del nervio facial en tumores intrínsecos, originarios del mismo nervio, y tumores extrínsecos, que afectan al nervio secundariamente. 

  • Tumores intrínsecos: Schwannoma (más frecuente), hemangiomas, perineuroma, meningiomas, neuroblastomas, etc.
  • Tumores extrínsecos:
  •  Tumores localizados en el ángulo pontocerebeloso: Neurinomas Acústico, Neurinomas Trigémino, Neurinomas del hipogloso, meningiomas, astrocitomas, etc.
  •  Tumores intratemporales: Tumores glómicos, colesteatomas primarios, rabdomiosarcomas, carcinomas temporales, adenocarcinomas temporales, coristomas oído medio, tumores metastásicos a nivel del hueso temporal, etc.
  •  Tumores extratemporales: Tumores malignos parótida.

Describir clínicamente la afectación del nervio facial en cada uno de estos tumores resulta muy extenso, por ello nos limitaremos a describir lo que es la principal sintomatología de los dos más frecuentes tumores intrínsecos del facial: Schwannoma y hemangioma facial.

¿Cómo diagnosticamos la alteración de la movilidad facial?

Nada puede reemplazar a la historia y examen físico cuidadoso, nos interesará saber el tiempo de instauración, rapidez de progresión, comorbilidades, factores de riesgo, síntomas asociados, duración de los síntomas asociados, por ejemplo, otalgia o vesículas en el pabellón nos orientará a un síndrome de Ramsay Hunt, o masas en la glándula parótida. Se debe evaluar cuidadosamente el tímpano con pneumotoscopio y con otomicroscopio, todas las ramas del nervio deben ser evaluadas y si la rama frontal no está afectada pensaremos en una patología central.

A través de prueba para clínicos; La audiometría juega un rol importante en la evaluación de una parálisis facial, se debe hacer una audiometría de tonos puros con conducción aérea y ósea, el umbral de recepción verbal, discriminación de palabras y timpanometría. Electrodiagnóstico; son usados para estimar el grado de daño neural, es posible distinguir con ellos una parálisis benigna o neuroapraxia, de la axonotmesis y neurotmesis (Electroneuronografia, electromiografía). 

Terapia para parálisis facial

La terapia para la parálisis facial es un enfoque integral diseñado para abordar las dificultades físicas y emocionales asociadas con la pérdida de control muscular en la cara. Esta condición, también conocida como parálisis de Bell, puede deberse a diversas causas, como infecciones virales, trauma o problemas neurológicos.

Abordaje de Neurocenter

  • Primera Fase:

Para iniciar con la terapia, el paciente debe colocarse en una posición cómoda, mientras el fisioterapeuta prepara el equipo con el que se aplicará la primera fase de la terapia.

Posteriormente se coloca uno de los electrodos del equipo en la mano del paciente, y el otro en una zona del cuerpo del fisioterapeuta, quien con sus manos empieza a realizar movimientos ascendentes sobre el área del rostro afectado, yendo del centro hacia afuera.

  • Segunda Fase

Una vez concluida la primera fase, se retiran ambos electrodos y se inicia con el masaje facial sobre la zona afectada de la cara, realizando pequeños golpeteos con la yema de los dedos para estimular la musculatura, aumentando su tono y favoreciendo el aporte sanguíneo.

  • Tercera Fase

Finalmente, pasamos a la reeducación muscular, la cual se realiza frente a un espejo para que el paciente aprecie la simetría de los ejercicios de manera asistida sobre puntos específicos de cada músculo, siempre cuidando no fatigar la musculatura.