¿Sientes hormigueo en la cara? Más que estrés o ansiedad
Giovana Femat Roldán 13 de junio de 2025 Padecimientos

La parestesia facial es una sensación anormal que aparece en alguna parte del rostro, como cosquilleo, hormigueo, entumecimiento, ardor o sensación de electricidad. Estas sensaciones pueden ser leves o intensas, pasajeras o persistentes, y pueden ocurrir en un solo lado o en ambos lados de la cara. Aunque a veces pueden relacionarse con causas “benignas” como el estrés o ansiedad, también pueden ser el primer síntoma de problemas más complejos que requieren una valoración especializada.
Quien experimenta una parestesia facial puede sentir que se le duerme la cara, percibir zonas con menor sensibilidad al tacto o sentir punzadas o una sensación extraña sin que haya un estímulo claro que lo provoque. En algunos casos, estas sensaciones se acompañan de síntomas como debilidad facial, alteraciones del habla o dolor intenso, lo que puede indicar una afectación neurológica más avanzada.
¿Puede la parálisis facial causar parestesia?
Sí, puede:
- En formas infecciosas o inflamatorias, como el síndrome de Ramsay Hunt o parálisis de Bell.
- Cuando hay lesión central (como un ACV).
- Si existe compresión o afectación tumoral de estructuras vecinas.
Pero no siempre ocurre, y no es el síntoma principal. La mayoría de los pacientes con parálisis facial periférica no presentan parestesias importantes, a menos que exista una condición adicional que afecte las vías sensitivas.
¿Cuáles son las causas más comunes de parstesia facial?
Existen muchas etiologías u orígenes de las parestesias faciales, pero es fundamental diferenciar cuándo el hormigueo en la cara es un fenómeno transitorio o es un signo de trastornos neurológicos.
Compresión nerviosa:
Una de las causas más comunes es la compresión nerviosa, donde un nervio que da sensibilidad al rostro, queda presionado por una estructura cercana, como un vaso sanguíneo, un músculo o incluso una lesión nerviosa per se. El nervio trigémino y sus ramas, es responsable de la sensibilidad de la cara y particularmente sensible a este tipo de compresiones. La irritación o daño de este nervio puede producir síntomas variables, que van desde sensaciones anormales hasta neuralgia del trigémino, una condición que genera dolor facial intenso, repetitivo y repentino.
Esclerosis múltiple:
Otra causa es la esclerosis múltiple, una enfermedad autoinmune del sistema nervioso central. En algunos casos, los primeros síntomas pueden incluir parestesias faciales. Este trastorno neurológico es especialmente común en personas jóvenes. Además del hormigueo en la cara, se acompaña de otros signos neurológicos como visión borrosa, debilidad de alguna extremidad o desequilibrio o incoordinación.
Infarto cerebral:
Un accidente cerebrovascular (comúnmente conocido como embolia o derrame cerebral), es una urgencia médica que puede iniciar con entumecimiento o falta de sensibilidad en un lado de la cara, y también afectar las extremidades del mismo lado. Si la parestesia facial se presenta de forma súbita, junto con dificultad para hablar, pérdida de fuerza de brazos o piernas, o alteraciones visuales, es vital acudir inmediatamente a un hospital.
La migraña con aura:
es otra condición neurológica que puede producir hormigueo en la cara, lengua, incluso brazos. El “aura” es una serie de síntomas que preceden al dolor de cabeza, otros ejemplos son observar luces brillantes u otras sensaciones anormales. Los episodios duran entre 20 a 60 minutos.

Epilepsia:
Otro ejemplo de condiciones médicas que ocasionan hormigueo en la cara, son las crisis epilépticas parciales. Si se afectan las áreas específicas del cerebro relacionadas con la sensibilidad facial, se presentan las parestesias. Estas crisis no siempre incluyen movimientos anormales o pérdida de la consciencia, lo que puede dificultar su reconocimiento.
Infecciones virales:
también pueden causar parestesias, especialmente cuando afectan los nervios faciales. El herpes zóster (o culebrilla) puede presentarse inicialmente con dolor o ardor en una zona de la cara, antes de que aparezca el sarpullido característico. Si afecta el nervio trigémino, puede ser particularmente doloroso.
Déficit vitamínico:
Sobre todo de vitamina B12, puede provocar síntomas neurológicos que incluyen parestesias en diversas partes del cuerpo, incluyendo la cara. Este tipo de deficiencias nutricionales son más comunes en personas con trastornos de absorción intestinal o dietas veganas o muy restrictivas no monitoreadas por un profesional de la salud.
Neuropatía periférica:
Dentro de las causas neurológicas, no menos importante son los casos de neuropatía periférica. Pueden ocasionar alteraciones en la sensibilidad facial, especialmente si existen otras enfermedades subyacentes como diabetes, enfermedades autoinmunes o exposición a toxinas.¿Cuáles son los síntomas de la parestesia facial?
¿Cuáles son los síntomas de la parestesia facial?
La parestesia facial se manifiesta como una sensación anormal en alguna parte del rostro, y aunque muchas veces puede ser pasajera o benigna, en otros casos puede alertar sobre una condición neurológica subyacente. Esta sensación se describe comúnmente como hormigueo, entumecimiento o una sensación de «alfileres y agujas» en la piel. A continuación se describen los síntomas más frecuentes que pueden presentarse cuando existe parestesia facial:
1. Hormigueo (o sensación de “cosquilleo”)
Es una de las sensaciones más típicas. Las personas suelen describirlo como si pequeñas burbujas o corriente eléctrica recorrieran la piel de la cara. Puede ser intermitente o continuo y puede afectar solo un lado o una parte específica del rostro, como los labios, mejillas o alrededor de los ojos.
2. Entumecimiento
La persona puede sentir que pierde sensibilidad en una zona del rostro, como si esa parte estuviera “dormida”. Esto puede dificultar reconocer el tacto, el calor o el frío. En algunos casos, el entumecimiento se acompaña de debilidad muscular leve, lo que puede confundirse con una parálisis facial.
3. Sensación de ardor o quemazón
Algunas personas con parestesia facial reportan una sensación de calor excesivo, como si se hubieran expuesto al sol o si la piel estuviera irritada, aunque no exista enrojecimiento visible.
4. Picazón sin causa aparente
En ausencia de erupciones o lesiones dermatológicas, puede haber una sensación molesta de picor que no desaparece al rascarse. Esto puede presentarse de manera persistente o en oleadas.
5. Sensación punzante o de pinchazos
Es como si pequeñas agujas estuvieran pinchando la piel del rostro. Esta sensación puede ser leve o muy intensa, a veces dificultando actividades como hablar, sonreír o incluso dormir.
6. Debilidad muscular asociada (en algunos casos)
Aunque no siempre ocurre, la parestesia puede acompañarse de una ligera debilidad en los músculos faciales. Si esa debilidad es pronunciada o repentina, es importante buscar atención médica de inmediato, ya que podría estar vinculada a un evento neurológico mayor como un accidente cerebrovascular o una parálisis de Bell.
7. Cambios en la sensibilidad al tacto
La piel puede volverse más sensible (hiperestesia) o, por el contrario, menos sensible (hipoestesia). Esto puede dificultar acciones cotidianas como maquillarse, afeitarse o limpiarse el rostro.
