¿Por qué tengo lagrimeo constante tras una parálisis facial?
Giovana Femat Roldán 13 de junio de 2024 Padecimientos

Si has notado que tu ojo «llora» sin razón aparente después de una parálisis facial, no estás solo. Este síntoma, aunque incómodo y a veces frustrante, es una de las secuelas más comunes. En nuestro centro especializado en Monterrey, ayudamos a los pacientes a recuperar la función del párpado y proteger su visión mediante tratamientos basados en evidencia científica.
¿Qué causa el lagrimeo excesivo (epífora) en la parálisis facial?
El lagrimeo no siempre significa que estés produciendo más lágrimas; usualmente, el problema es que el sistema de «drenaje» y protección no está funcionando correctamente debido a dos causas principales:
- Debilidad del músculo orbicular: Este músculo es el encargado de cerrar el párpado. Al perder fuerza, el párpado inferior se cae ligeramente (lo que llamamos ectropión), impidiendo que la lágrima se dirija hacia el conducto lagrimal.
- Lágrimas de Cocodrilo (Síndrome de Bogorad): Durante la recuperación, los nervios pueden «equivocarse» de camino al regenerarse. Así, el estímulo que debería ir a las glándulas salivales termina en la glándula lagrimal, provocando llanto mientras comes.

¿Cómo se trata el lagrimeo en pacientes de Monterrey?
El manejo depende de la fase en la que se encuentre tu parálisis. No se trata solo de detener la lágrima, sino de proteger la córnea para evitar daños permanentes en la vista.
- Lubricación avanzada: Uso de geles y gotas (lágrimas artificiales) sin conservadores para evitar la irritación por exposición.
- Reeducación Neuromuscular: Ejercicios específicos dirigidos por terapeutas especializados en parálisis facial para fortalecer el cierre palpebral.
- Toxina Botulínica: En casos de regeneración aberrante (lágrimas de cocodrilo), se pueden aplicar dosis mínimas para regular la secreción de la glándula.
- Procedimientos de soporte: En casos de debilidad severa, existen opciones como pesas de oro en el párpado o tiras tarsales para mejorar el cierre.
Señales de alarma: ¿Cuándo acudir a urgencias?
Si presentas lagrimeo acompañado de alguno de estos síntomas, busca atención inmediata para evitar una úlcera corneal:
- Dolor ocular intenso o sensación de «arena» que no quita con gotas.
- Enrojecimiento extremo del ojo.
- Visión borrosa repentina.
- Manchas blancas en la parte transparente del ojo (córnea).
¿Deseas recuperar la salud de tu mirada?
No permitas que el lagrimeo afecte tu calidad de vida o ponga en riesgo tu visión. Agenda una valoración completa en nuestra clínica en Monterrey.

Preguntas Frecuentes sobre Parálisis Facial en Monterrey
Depende del grado de lesión del nervio. En procesos inflamatorios leves (Parálisis de Bell), suele mejorar en semanas conforme recuperas el cierre del ojo. En lesiones severas, puede requerir terapia especializada de largo plazo.
No. Es vital evitar gotas que contengan esteroides o vasoconstrictores sin receta, ya que pueden ocultar infecciones o dañar la superficie ocular si se usan de forma prolongada.
En nuestra clínica en Monterrey, Nuevo León, contamos con equipo multidisciplinario experto en la técnica de rehabilitación neuromuscular, enfocada específicamente en secuelas faciales.
Fuentes y Referencias bibliográficas
Asociación Mexicana de Medicina de Rehabilitación.
Guía de Práctica Clínica para el Diagnóstico y Tratamiento de la Parálisis de Bell (GPC). [Enlace sugerido a IMSS/Salud]
Facial Nerve Disorders and Eyelid Management – American Academy of Ophthalmology. aao.org
Aviso médico:
La información en este artículo es de carácter educativo y no sustituye una consulta médica profesional. Cada caso de parálisis facial es único y requiere valoración clínica presencial.