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Parálisis facial periférica: Diferencias con la central

Giovana Femat Roldán 23 de abril de 2025 Padecimientos

Parálisis facial periférica: Diferencias con la central

La parálisis facial es una condición en la que se pierde el movimiento voluntario de los músculos de la cara, lo que genera una expresión asimétrica, dificultad para hablar, sonreír o cerrar el ojo del lado afectado. Aunque puede tener distintas causas y manifestaciones, es importante distinguir entre la parálisis facial periférica y la central, ya que sus orígenes, características clínicas y tratamientos son diferentes. Comprender esta distinción es clave para recibir atención médica adecuada y oportuna.

¿Qué es la parálisis facial periférica?

La parálisis facial periférica ocurre cuando se daña el nervio facial (séptimo par craneal) en su trayecto fuera del sistema nervioso central. Este nervio controla los músculos de la expresión facial, y también tiene funciones en la percepción del gusto, la secreción de lágrimas y saliva. Cuando se lesiona a nivel periférico, la parálisis es unilateral (afecta solo un lado de la cara) e involucra tanto la frente como la parte inferior del rostro.

La causa más común de parálisis facial periférica es la llamada parálisis de Bell. Aunque es autolimitada en muchos casos, puede causar un gran impacto emocional y funcional. Otras causas incluyen trauma facial, tumores que comprimen el nervio facial, infecciones como la otitis media, enfermedades autoinmunes, y complicaciones quirúrgicas.

¿Qué diferencia a la parálisis facial central?

A diferencia de la periférica, la parálisis facial central ocurre cuando el daño está en el 

cerebro, específicamente en la vía motora superior que controla el nervio facial. Esto puede suceder por causas como un evento vascular cerebral, tumores cerebrales o esclerosis múltiple. En este tipo de parálisis, solo la parte inferior de la cara se ve afectada, mientras que la frente conserva el movimiento gracias a que recibe inervación desde ambos hemisferios cerebrales.

Esto significa que un paciente con parálisis facial central podrá levantar las cejas o fruncir el ceño, pero tendrá debilidad facial en la parte inferior del rostro, como al sonreír. Además, la parálisis central suele acompañarse de otros signos neurológicos como debilidad en brazos o piernas del mismo lado, lo cual orienta el diagnóstico hacia una lesión cerebral.

Diagnóstico de la parálisis facial

El diagnóstico clínico es el primer paso, basado en la historia del paciente y el examen físico. El médico evaluará si la frente está comprometida (sugiere origen periférico) o está preservada (indica origen central). También se investigan los antecedentes recientes de infecciones, trauma, cirugía o enfermedades neurológicas.

En casos de duda o gravedad, pueden solicitarse estudios complementarios como:

  • Resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) para descartar lesiones en el cerebro o en el trayecto del nervio facial.
  • Electroneurografía o electromiografía (EMG) para evaluar la actividad del nervio y el grado de daño.
  • Análisis de sangre para buscar infecciones o enfermedades autoinmunes.

Tratamiento de la parálisis facial periférica

El tratamiento depende de la causa y del grado de afectación. Además, se deben tomar medidas de protección ocular, ya que la dificultad para cerrar el párpado puede llevar a sequedad y daño corneal. El uso de lágrimas artificiales, pomadas lubricantes y parches oculares nocturnos son esenciales.

La fisioterapia facial es un componente importante del tratamiento. Incluye ejercicios que ayudan a mantener la movilidad, prevenir la atrofia muscular y mejorar la simetría facial. La rehabilitación neurológica, cuando es necesaria, se adapta según el grado de parálisis y la respuesta al tratamiento.

En casos más graves o cuando la parálisis es causada por trauma o tumor, puede requerirse intervención quirúrgica, ya sea para descomprimir el nervio facial o para corregir deformidades persistentes.

Terapia para parálisis facial

La terapia para la parálisis facial es un enfoque integral diseñado para abordar las dificultades físicas y emocionales asociadas con la pérdida de control muscular en la cara. Esta condición, también conocida como parálisis de Bell, puede deberse a diversas causas, como infecciones virales, trauma o problemas neurológicos.

Abordaje de Neurocenter

  • Primera Fase:

Para iniciar con la terapia, el paciente debe colocarse en una posición cómoda, mientras el fisioterapeuta prepara el equipo con el que se aplicará la primera fase de la terapia.

Posteriormente se coloca uno de los electrodos del equipo en la mano del paciente, y el otro en una zona del cuerpo del fisioterapeuta, quien con sus manos empieza a realizar movimientos ascendentes sobre el área del rostro afectado, yendo del centro hacia afuera.

  • Segunda Fase

Una vez concluida la primera fase, se retiran ambos electrodos y se inicia con el masaje facial sobre la zona afectada de la cara, realizando pequeños golpeteos con la yema de los dedos para estimular la musculatura, aumentando su tono y favoreciendo el aporte sanguíneo.

  • Tercera Fase

Finalmente, pasamos a la reeducación muscular, la cual se realiza frente a un espejo para que el paciente aprecie la simetría de los ejercicios de manera asistida sobre puntos específicos de cada músculo, siempre cuidando no fatigar la musculatura.

Pronóstico y recuperación facial

El pronóstico de la parálisis facial periférica varía según la causa y la rapidez con la que se inicie el tratamiento. En la mayoría de los casos de parálisis de Bell, la recuperación es parcial o total en pocas semanas o meses. Sin embargo, algunos pacientes pueden presentar secuelas como movimientos involuntarios o espasmos faciales.

La recuperación es más lenta o incompleta cuando hay daño severo al nervio, falta de respuesta a la medicación, o cuando el tratamiento se retrasa. Por eso, es fundamental el seguimiento médico y el ajuste del plan terapéutico si no se observa mejoría.

Mensajes Finales 

La parálisis facial es una manifestación clínica que puede tener múltiples causas y formas de presentación. La parálisis facial periférica, que afecta todo un lado del rostro, es más común. Identificar las diferencias clínicas, realizar un diagnóstico oportuno y ofrecer un tratamiento individualizado permite mejorar la recuperación facial y reducir las secuelas a largo plazo. La combinación de tratamiento médico y fisioterapia facial es clave para restaurar la función y la calidad de vida del paciente.