Parálisis facial por presión alta
Giovana Femat Roldán 15 de julio de 2024 Padecimientos

La hipertensión aumenta el riesgo de 4 veces más de padecer parálisis facial. Queremos enfatizar sobre la hipertensión arterial y sus posibles efectos en la parálisis facial severa, es importante mencionar que si existe una relación entre ambas enfermedades y que es necesario saber para mejorar las conductas en el control de la hipertensión arterial y las medidas de acción del médico neurólogo con el paciente que tiene parálisis facial secundaria a hipertensión arterial.
La hipertensión arterial sistémica es un factor asociado a la parálisis facial severa y que podría influir en este evento neurológico así como consecuencia de un accidente cerebro vascular con parálisis facial central.
¿Qué es la parálisis facial?
La parálisis facial es un problema clínico, estético funcional y psicosocial, relativamente frecuente, considerado de impacto en el paciente porque resulta en la pérdida de las expresiones faciales
¿Cuál es la epidemiología de la parálisis facial?
La incidencia de la parálisis facial es de 20 a 30 casos por 100,000 personas al año, dónde el 60 a 75 por ciento de todos los casos es una parálisis facial unilateral . El sexo es afectado equitativamente y la edad media para la aparición de la enfermedad es a los 40 años, aunque puede empezar a cualquier edad, la afección facial es similar en ambos lados, ya sea derecho o izquierdo, muchas personas se recuperan completamente, empero algunos quedan con secuelas permanentes
¿Que provoca la parálisis facial?
El nervio facial tiene 4 trayectos anatómicos: 1) intracerebral, 2) cisternal, 3) intratemporal y 4) periférico; de los cuáles la mayor parte de las lesiones se describen en su segundo y tercer trayecto, principalmente el tercero, y las causas más importantes son: Condiciones inflamatorias, condiciones vasculares, condiciones neoplásicas y condiciones traumáticas. Si la parálisis facial tiene menos de 72 horas de evolución y no tiene una causa definida se denomina Parálisis de Bell aguda, sin embargo, se considera que una gran mayoría de los casos puede estar causado por el virus del herpes simple (HSV-1), además que, se ha visto infiltrados de linfocitos, edema y desmielinización axonal del nervio facial en estos casos

¿Cuáles son los factores de riesgo para la parálisis facial?
Los factores de riesgo descritos en la parálisis facial son:
- Embarazo
- Preeclampsia severa
- Obesidad
- Diabetes mellitus
- Hipertensión arterial
- Aumentando el riesgo en la diabetes
¿Qué escala se usa para la parálisis facial?
Para la valoración de la parálisis facial se utiliza la escala House-Brackmann que permite clasificar en 6 escalas la parálisis, siendo el grado 1 una total movilidad, el grado 6 una total falta de movilidad y el grado 3 una motilidad del 51 al 75% en los músculos de la mímica facial. Esta escala se utiliza también como base para decidir el tipo de tratamiento que tendrá el individuo, pero no sirve para predecir el grado de recuperación del paciente en dicha parálisis.
¿Cuáles son los signos y síntomas de la parálisis facial?
Los signos y síntomas de la parálisis facial dependen del nivel de la lesión en el nervio facial. En la lesión periférica se observa pérdida de movimiento del lado afectado de la cara. Borramiento de los pliegues y las arrugas de la hemicara. El párpado superior e inferior, mejillas y comisura de la boca se ven caídas.
Se presenta un incremento en la sensibilidad a los cambios de temperatura y hay una mayor secreción de saliva y lágrimas. Hay problemas visuales a consecuencia del trastorno de movilidad o cierre palpebral, tales como visión borrosa o incompleta (Signo de Bell: cuando el paciente intenta cerrar el ojo, la contracción del recto superior hace que el globo ocular gire hacia arriba, dejando a la vista la esclerótica.
Rehabilitación facial
Movilización pasiva: ejercicios realizados por el fisioterapeuta, mediante manipulación manual y reeducación frente al espejo; se llevan a cabo cuando la afectación muscular es severa y el paciente no es capaz de iniciar el movimiento voluntariamente.
Movilización activa asistida: ayuda manual sumada al esfuerzo muscular del paciente, que culmina en movimiento cercano al normal, con reeducación frente al espejo.
Movilización activa: ejercicios llevados a cabo frente al espejo por el paciente sin intervención manual del fisioterapeuta.
Reeducación neuromuscular: ejercicio terapéutico cuyo objetivo es el dominio voluntario de la musculatura, mediante la activación, coordinación y resistencia a la fatiga.
En parálisis facial estos ejercicios deben ser siempre realizados frente al espejo a fin de que el paciente tenga oportunidad de retroalimentar el movimiento
