Parálisis facial: síntomas más comunes y tratamiento en Monterrey
Giovana Femat Roldán 15 de mayo de 2025 Padecimientos

Cuando una persona experimenta una parálisis facial, su rostro cambia de forma repentina. Tal vez al despertar, nota que un lado de la cara no responde. No puede cerrar un ojo, sonreír con normalidad, ni pronunciar ciertas palabras como de costumbre. Esta pérdida del movimiento facial suele generar confusión y, en muchos casos, un profundo impacto emocional. En Neurocenter Monterrey, entendemos lo que implica atravesar por esta condición, y por eso ofrecemos un enfoque integral para su diagnóstico, tratamiento y rehabilitación.
Como neurólogo especialista en la atención de parálisis facial, deseo compartir información clave sobre sus síntomas, causas más frecuentes y las opciones terapéuticas que ofrecemos desde una clínica de neurología y neurorehabilitación ubicada en Monterrey, donde la atención humana, especializada y multidisciplinaria es nuestra prioridad.
¿Qué es la parálisis facial?
La parálisis facial ocurre cuando se produce una alteración en el nervio facial (VII par craneal), el cual controla los músculos responsables de la expresión facial. Cuando este nervio se inflama, se daña o se comprime, el resultado es una pérdida parcial o total del movimiento en uno (o en raras ocasiones, ambos) lados de la cara.
Esta parálisis puede ser periférica (como en la conocida parálisis de Bell) o central (como la que ocurre tras un infarto cerebral o ACV). Distinguir entre ambas es crucial para determinar el tratamiento más adecuado.
Síntomas más comunes de la parálisis facial
El paciente con parálisis facial suele presentar una combinación de los siguientes síntomas:
- Debilidad o parálisis en un lado de la cara:
Especialmente evidente al sonreír, fruncir el ceño o cerrar los ojos.
- Caída de la comisura labial:
La sonrisa se torna asimétrica.
- Dificultad para cerrar el ojo del lado afectado
Lo que puede llevar a irritación o sequedad ocular.
- Pérdida del gusto en los dos tercios anteriores de la lengua (en casos periféricos).
- Sensibilidad al sonido en un oído (hiperacusia).
- Dolor detrás de la oreja o sensación de pesadez en la cara.
- Problemas en la articulación del habla y dificultad para comer sin derramar los alimentos.
- En casos centrales, es común que la parálisis solo afecte la parte inferior del rostro y se acompañe de otros síntomas neurológicos, como debilidad en brazos o piernas.
Causas frecuentes de parálisis facial
Entre las causas más comunes que tratamos en nuestra clínica de neurología en Monterrey se encuentran:
- Parálisis de Bell:
De origen idiopático, es la forma más común de parálisis facial periférica.
- Infecciones virales:
Como herpes simple o herpes zóster (síndrome de Ramsay Hunt).
- Eventos vasculares cerebrales (ACV o infarto cerebral).
- Tumores del nervio facial o estructuras vecinas.
- Traumatismos craneales o fracturas del hueso temporal.
- Enfermedades autoinmunes como la sarcoidosis o el síndrome de Guillain-Barré.
Cada una de estas causas requiere una valoración neurológica detallada para establecer un diagnóstico certero y planificar una intervención efectiva.

Diagnóstico neurológico en Monterrey
En Neurocenter Monterrey, el abordaje de la parálisis facial inicia con una valoración neurológica especializada. Durante esta consulta, se realiza:
- Exploración clínica para determinar si se trata de una parálisis periférica o central.
- Evaluación de reflejos, sensibilidad y coordinación.
- Estudios de imagen como resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC), en caso de sospecha de un evento vascular o una lesión estructural.
- Electroneuromiografía para analizar la conducción nerviosa y el grado de afectación del nervio facial.
- Pruebas de laboratorio en caso de sospecha de causas infecciosas o autoinmunes.
Tratamiento integral de la parálisis facial en Neurocenter Monterrey
El tratamiento de la parálisis facial debe adaptarse a la causa y al grado de afectación de cada persona. En nuestra clínica, ofrecemos un modelo de atención integral con terapias personalizadas que incluyen:
1. Tratamiento médico
- Corticosteroides en fases agudas (especialmente en parálisis de Bell).
- Antivirales si se identifica un virus como desencadenante.
- Analgésicos y antiinflamatorios, si hay dolor o inflamación.
- En casos de ACV, se siguen protocolos específicos para infarto cerebral y su rehabilitación neurológica.
2. Terapia de rehabilitación facial
Contamos con un equipo de fisioterapeutas y terapeutas del lenguaje capacitados en:
- Ejercicios de reeducación motora facial: para estimular el movimiento y prevenir contracturas.
- Terapia miofuncional y masajes faciales: que favorecen la simetría y la plasticidad muscular.
- Ejercicios para mejorar la expresión oral y el habla.
- Terapia con electroestimulación (cuando está indicada).
La neurorehabilitación temprana es clave para evitar secuelas como la sincinesia (movimientos involuntarios) o la contractura muscular permanente.
3. Seguimiento neurológico y emocional
Entendemos que la parálisis facial no solo afecta funciones físicas, sino también la autoestima y el bienestar emocional. Por eso, brindamos:
- Atención psicológica o neuropsicológica, cuando es necesario.
- Seguimiento neurológico periódico para evaluar la evolución clínica.
- Reajuste terapéutico según la respuesta individual de cada paciente.
¿Por qué acudir a una clínica de neurología en Monterrey como Neurocenter?
Elegir una clínica neurológica especializada como Neurocenter Monterrey ofrece múltiples beneficios:
- Atención por neurólogos expertos en parálisis facial.
- Diagnóstico integral con equipos de neuroimagen y estudios neurofisiológicos.
- Un modelo de rehabilitación basado en la neuroplasticidad y la recuperación funcional personalizada.
- Servicios multidisciplinarios en un mismo lugar: neurología, fisioterapia, terapia de lenguaje, neuropsicología y más.
Además, nuestra clínica se distingue por el trato cálido, humano y empático hacia cada persona. Enfrentar una parálisis facial no es fácil, pero con el tratamiento correcto, muchas personas logran una recuperación significativa o completa.
