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Parestesia facial: hormigueo o adormecimiento en la cara

Giovana Femat Roldán 2 de abril de 2025 Padecimientos

Parestesia facial: hormigueo o adormecimiento en la cara

Este nervio craneal es parte del Sistema Nervioso Periférico y relaciona el encéfalo con las estructuras de inervación en sentido aferente, sensitivo y sensorial y también, eferente, motora y vegetativa, de esta forma se considera un nervio mixto.   

El 58 % son fibras de tipo motor, 24 % parasimpáticas y 18 % de tipo sensorial. La rama motora se encarga de la mímica facial, el reflejo corneal y el reflejo estapedial. La parte parasimpática está relacionada con la función secretora de las glándulas sublingual, submandibular y lagrimal. En lo sensorial se encarga de la sensibilidad de la piel, del pabellón auricular, conducto auditivo externo e información gustativa de los dos tercios anteriores de la lengua y paladares duro blando

Causas qué generan la parálisis facial

La parálisis facial esta manifestada por distintas causas, unas que has sido identificadas en un porcentaje muy menor, siendo las de orden idiopático las que constituyen un 80 % y de estas se recuperan en un 90 %. 

La clínica manifiesta depende del compromiso del nervio facial. De una forma muy orientativa tenemos una clasificación general en:

  • Parálisis facial central (PFC)

Enfermedad cerebro vascular isquémica o hemorrágica

  • Parálisis facial periférica (PFP):

Primaria: Parálisis facial idiopática o de Bell

Secundaria: traumática, infecciosa (herpes simple, herpes zoster: o síndrome de Ramsay-hunt: otalgia intensa con parálisis facial e hipoacusia, vesículas a nivel del pabellón auricular, velo del paladar, faringe), patología neurológica (síndrome de Guillán Barré), procesos de orden tumoral (parotídeos, colesteatoma, neurinoma del acústico, meningioma), ligado a enfermedades sistémicas (diabetes mellitus, hipertiroidismo, porfiria, enfermedades autoinmunes, sarcoidosis, enfermedad de Lyme, enfermedad de Paget ósea, vasculitis, leucemias).

La parálisis facial bilateral rara vez es idiopática, manifestándose en el síndrome Guillain –Barre, Mononucleosis infecciosa, sarcoidiosis y leucemias

Parálisis facial neoplásica, neurológica y metabólica

Se manifiestan por tumores a nivel facial, de oído, parotídeos o del mismo nervio (neurinoma del facial) que son insidiosas y progresivas; existiendo también en otras formas de metástasis con neoplasia en mama, pulmón, riñón, próstata, entre otros.   Otras cargas virales de poliomielitis, parotiditis, influenza, inmunodeficiencia humana, Epstein-Barr, Coxsackie, mononucleosis infecciosa, han reportado parálisis facial.

¿Cómo lo diagnosticamos?

Con el acervo de conocimientos se debe inicialmente identificar si es una parálisis facial central o una parálisis facial periférica. La parálisis facial central compromete la porción inferior de la cara de la hemicara contralateral, pero en el nivel del mismo lado conserva la función del reflejo corneal, con mínima o nula afectación de los músculos frontal y orbicular de los párpados.

Luego se procede a un examen neurológico completo de los pares craneales, poniendo énfasis en el nervio facial. La historia clínica debe ser detallada, incluyendo los antecedentes patológicos personales como síntomas infecciosos otológicos y otoneurológico acompañantes (otalgia, otorrea, acufeno, vértigo, hipoacusia), traumatismos en región temporal y parotídea.

Para determinar la parálisis se observará la disminución o el retraso del parpadeo en relación con el lado sano, así permitirá reconocer la debilidad de la rama superior. A su vez para la exploración de la rama inferior se indicará al paciente que sople hinchando sus mejillas, silbe o muestre los dientes, como sonriendo que valorará el orbicular de la boca. En este caso el paciente no puede soplar, ni chupar.

En ocasiones, es necesario realizar una serie de pruebas para valorar el grado de afectación:

  • Test de Schirmer, para medir la cantidad de lágrimas que producen ambos ojos.
  • Prueba de salivación.
  • Pruebas auditivas.
  • Pruebas para evaluar la afectación del nervio.

Además, el médico puede realizar un estudio radiológico de imagen de cerebro, mediante un TAC o una resonancia magnética nuclear (RMN).

Tratamiento en la parálisis facial

El tratamiento inicial de la parálisis facial dependerá de la causa que la origine. En el caso de la parálisis facial idiopática el tratamiento inicial generalmente consiste en la administración de antivirales y corticoides.

Si la parálisis es debida a un traumatismo, se puede administrar tratamiento con corticoides. Posteriormente, se puede corregir con cirugía. Por otro lado, como el párpado no se cierra, es necesaria la protección ocular. Para ello se utilizan gafas de sol, lágrimas artificiales, pomadas epitelizantes y se cierra con un parche durante el sueño, o la colocación de una pesa en el párpado superior.

Tratamiento quirúrgico

Cuando el tratamiento conservador no ha tenido éxito y el nervio no se ha recuperado, pueden realizarse técnicas de reconstrucción para mejorar las secuelas.

Hay dos tipos de técnicas de reconstrucción:

  • Estáticas. Persiguen la suspensión más natural de la cara, cierre del párpado o elevación de la ceja, entre otras. Mejoran la apariencia física.
  • Dinámicas: orientadas a que el paciente consiga mover la cara y sonreír de nuevo. Según las circunstancias del paciente (causa de la lesión del nervio, edad, enfermedades asociadas, etc.), se determina la técnica quirúrgica más conveniente.

Terapia para parálisis facial

La terapia para la parálisis facial es un enfoque integral diseñado para abordar las dificultades físicas y emocionales asociadas con la pérdida de control muscular en la cara. Esta condición, también conocida como parálisis de Bell, puede deberse a diversas causas, como infecciones virales, trauma o problemas neurológicos.

Abordaje de Neurocenter

  • Primera Fase:

Para iniciar con la terapia, el paciente debe colocarse en una posición cómoda, mientras el fisioterapeuta prepara el equipo con el que se aplicará la primera fase de la terapia.

Posteriormente se coloca uno de los electrodos del equipo en la mano del paciente, y el otro en una zona del cuerpo del fisioterapeuta, quien con sus manos empieza a realizar movimientos ascendentes sobre el área del rostro afectado, yendo del centro hacia afuera.

  • Segunda Fase

Una vez concluida la primera fase, se retiran ambos electrodos y se inicia con el masaje facial sobre la zona afectada de la cara, realizando pequeños golpeteos con la yema de los dedos para estimular la musculatura, aumentando su tono y favoreciendo el aporte sanguíneo.

  • Tercera Fase

Finalmente, pasamos a la reeducación muscular, la cual se realiza frente a un espejo para que el paciente aprecie la simetría de los ejercicios de manera asistida sobre puntos específicos de cada músculo, siempre cuidando no fatigar la musculatura.