Agendar Cita

¿Qué hacer en caso de una parálisis facial?

Giovana Femat Roldán 4 de julio de 2024 Padecimientos

¿Qué hacer en caso de una parálisis facial?

La parálisis de Bell también se denomina parálisis facial periférica aguda de causa desconocida. Puede ocurrir a cualquier edad. Se debe acudir a la atención médica de inmediato cuando se presenta cualquier tipo de parálisis, ya que podría tratarse de un cuadro semejante a un accidente cerebrovascular.

¿Cuáles son las causas que provocan una parálisis facial?

Las causas de parálisis facial son múltiples y han sido clasificadas de diferentes maneras. Podemos dividirlas en adquiridas o congénitas. Dentro de las adquiridas se encuentran las idiopáticas, traumáticas, tumorales, infecciosas, tóxicas, iatrogénicas, neurológicas, vasculares y metabólicas. El 80% de las parálisis faciales son idiopáticas y de estas el 90% se recupera sin secuelas.

Los virus asociados con la parálisis de Bell incluyen: Una de las posibles causas se encuentra en la infección por el virus del herpes simple reactivado (VHS-1), también se comparte por parte de otros virus como lo son el virus herpes simple tipo 2 (HSV-2) y el virus varicela zóster (VZV) los cuales entran en el cuerpo a través de la exposición mucocutánea, con afinidad por los nervios periféricos y establecen su presencia en forma latente.

El virus del herpes zóster es la segunda infección viral más usual asociada con la parálisis facial periférica. Otros agentes infecciosos incluyen el virus Epstein Barr, el virus de la rubéola, el citomegalovirus, el adenovirus, virus de la influenza B, virus coxsackie, la parotiditis, infección rickettsial, y la ehrlichiosis.

Manifestaciones clínicas más importantes

Las manifestaciones clínicas se originan por una contractilidad muscular comprometida con daño de las funciones del control neural del nervio facial, que llevan a ocasionar una debilidad muscular progresiva y pérdida de sensibilidad en una hemicara con una afectación nerviosa completa o incompleta.

Se puede observar en la hemicara afectada una disminución de la fuerza muscular como dificultad para elevar la ceja, sonreír o comer, incapacidad de cerrar el ojo, epifora e impedimento al fruncir los labios además del deterioro del habla por la afectación en la inervación muscular.

Otros síntomas que se manifiestan son los de afectación sensitiva con dolor alrededor de la mandíbula y detrás del oído, tinnitus, cefalea, pérdida del gusto en los dos tercios anteriores de la lengua e hipersensibilidad al sonido del lado afectado. 

Es importante recalcar que es un inicio súbito progresivo de uno a dos días de debilidad facial teniendo una remisión a las dos o tres semanas del inicio del cuadro clínico; en los pacientes con empeoramiento o sin remisión clínica a los cuatro meses se vuelve necesario descartar patología denervación.

Diagnóstico clínico de la parálisis facial

El diagnóstico de la parálisis de Bell es clínico. El médico debe incluir una historia clínica completa del paciente sobre la exposición a varios virus (herpes, varicela, VIH, etc.) e investigar el tiempo de inicio de los síntomas.

Examen físico en la parálisis

El examen físico valora movimientos faciales con respuesta a órdenes dadas por el explorador, se evalúa la presencia del fenómeno de Bell descrito como una rotación hacia arriba del globo ocular cuando los pacientes intentan cerrar los ojos.  

Adicionalmente, se solicita al paciente:

  • Elevar la frente
  • Fruncir el ceño y los labios
  • Mostrar los dientes
  • Tensar los tejidos blandos del cuello

Todo esto buscando la pérdida de la función del músculo orbicular de los párpados, esta situación afecta el manejo adecuado de las lágrimas, así como la pérdida del tono muscular facial, provocando que la ceja junto con la cara media e inferior se inclinen, dando a los pacientes la apariencia de un evento cerebrovascular.

Evaluación neurológica

Es preciso realizar un examen neurológico minucioso, evaluando todos los pares craneales, con especial atención a la extensión de la debilidad facial buscando la afectación de todas las ramas involucradas. Es importante recalcar que los síntomas asociados de diplopía, disfagia, entumecimiento genuino de la cara o mareos no son típicos de la parálisis de Bell, en cambio son síntomas de bandera roja que nos sugiere hacer sospechar sobre otros diagnósticos.

Diagnóstico por medio de imágenes

Se puede realizar la obtención de imágenes del cerebro, hueso temporal y glándula parótida con tomografía axial computarizada (TAC) utilizando medio contraste o resonancia magnética nuclear (RMN) con gadolinio ya sea si los signos físicos son atípicos, se da una progresión de más de tres semanas o si no hay mejoría a los cuatro meses.

Tratamiento para la parálisis facial

Manejo en periodo agudo

El tratamiento agudo se caracteriza por el uso de un ciclo corto de corticosteroides y se puede valorar el adicionar medicamentos antivirales. Se recomienda iniciar el ciclo en las primeras 72 horas del inicio de la enfermedad ya que en términos de severidad y recuperación es crucial el tiempo.