Parálisis facial en Monterrey

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¿Se pueden presentar Sincinesias en Niños?

Las sincinesias son movimientos involuntarios que se producen al realizar un movimiento voluntario de la cara. En los niños son relativamente comunes y generalmente no son motivo de preocupación. En los adultos usualmente se presentan debido a que el daño a los nervios faciales provoca una reorganización de las vías motoras y que gracias a la plasticidad neuronal, se ha recuperado progresivamente con esta complicación. 

La sincinesia facial se caracteriza por la activación involuntaria de los músculos faciales como un movimiento reflejo de los movimientos voluntarios. Resulta importante su evaluación porque en algunos casos, pueden ser consecuencia de una condición neurológica subyacente. 

Además, pueden tener otras repercusiones ya que estas co-contracciones musculares se pueden presentar como el cierre de ojos involuntario al hablar o comer. Por ejemplo, en algunos casos, los niños no son capaces de realizar movimientos coordinados de los músculos que se utilizan para comer, beber o hacer expresiones. Estos movimientos sincrónicos involuntarios pueden provocar déficits tanto estéticos como funcionales, lo que pone a los niños en riesgo de sufrir secuelas psicosociales y limitaciones en sus habilidades para las interacciones sociales. 

Causas de las sincinesias en el contexto de la parálisis facial pediátrica

La parálisis facial es una condición que causa debilidad o parálisis de los músculos de la cara. En algunos casos, la parálisis facial puede ir acompañada de sincinesias por una reorganización de las vías motoras en el cerebro. 

En el 50% de los casos no es posible conocer la etiología de la parálisis facial pediátrica. En estos casos, se clasifican como parálisis de Bell, así como en los adultos. 

Por otro lado, otras posibles etiologías incluyen:

  • Daño cerebral o neurológico:

Las sincinesias pueden ser resultado de un traumatismo craneoencefálico o una infección que afecta el sistema nervioso central. Esto también incluye el daño que pueda ocasionarse en el bebé durante un parto difícil. De hecho, los traumas perinatales son de las causas más frecuentes de parálisis facial congénita. 

  • Desarrollo cerebral inmaduro:

Las sincinesias son más comunes en niños pequeños porque su sistema nervioso aún se está desarrollando. A medida que el cerebro madura, las sincinesias generalmente desaparecen.

  • Trastornos neurológicos:

Las sincinesias faciales pueden ser un síntoma de algunos trastornos neurológicos como la parálisis cerebral y la distonía. Las causas genéticas de una parálisis facial pediátrica también incluyen las miopatías hereditarias.

Evaluación y diagnóstico

Si un niño presenta parálisis facial que se acompaña de sincinesias, un médico hará una evaluación clínica para determinar la causa. Es necesario investigar su evolución en el tiempo para detectar el inicio y progresión. Además, en la evaluación neurológica pediátrica se pueden identificar otras enfermedades o síntomas asociados que afectan el desarrollo del niño.

Esta evaluación incluye conocer la historia clínica para estar al tanto de los antecedentes médicos del niño, incluyendo el historial de lesiones neurológicas o enfermedades neurológicas previas. 

En la exploración física se realizan pruebas para evaluar la fuerza, coordinación y reflejos del niño. Aquí se puede determinar si hay algún trastorno del desarrollo neuromuscular que a su vez afecte el desarrollo motor del niño. 

Las pruebas de imagen pueden ser necesarias en algunos casos. El objetivo será descartar cualquier causa estructural del problema. 

Intervención terapéutica

El tratamiento de las sincinesias faciales depende de la causa subyacente. En muchos casos, las sincinesias faciales no requieren tratamiento y desaparecerán por sí solas a medida que el niño madura. En el contexto de la parálisis facial con sincinesias causada por una condición neurológica subyacente, el tratamiento se centrará en la gestión de esa condición. 

La rehabilitación neurológica es la principal intervención para ayudar a mejorar el control motor del niño y reducir las sincinesias. Este tipo de rehabilitación puede incluir:

  • Terapia ocupacional:

Este tipo de terapia puede ayudar al niño a desarrollar habilidades motoras finas.

  • Terapia física:

La fisioterapia puede ayudar al niño a mejorar la fuerza, el equilibrio y la coordinación de movimientos gruesos como la marcha. 

  • Terapia del habla y lenguaje:

Este tipo de terapia puede ayudar al niño a mejorar la coordinación de los músculos de la cara para acciones como hablar y comer. 

Otras intervenciones terapéuticas

En algunos casos, la medicación también puede ser útil para tratar las sincinesias, pero usualmente se utiliza como un recurso complementario a la rehabilitación neurológica. 

También hay intervenciones no farmacológicas especializadas: 

Terapia de biofeedback que ayuda al control de los movimientos involuntarios. 

La estimulación sensorial, que ayuda al niño a procesar y comprender la información del entorno que llega a través de los sentidos. 

La terapia cognitivo-conductual puede ayudar al niño a desarrollar estrategias para lidiar con las sincinesias y el impacto que tengan en su funcionalidad y habilidades sociales. 

Evolución y pronóstico

El pronóstico para los niños con sincinesias varía dependiendo de la causa subyacente. En la mayoría de los casos, las sincinesias desaparecen con el tiempo. Bajo las circunstancias de que éstas sean persistentes o muy severas, pueden requerir tratamiento de por vida. Es por eso que requieren atención temprana, para reorientar la neuroplasticidad infantil y eliminar estos movimientos involuntarios o prevenir la reaparición de los mismos.

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